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domingo, 12 de marzo de 2017

Orphaned Land - The Never Ending Way Of ORwarriOR (2010)


Mucho rock pero también mucho de música étnica, al menos en este caso. Aquí, los israelíes (y tengo mucho de Israel para presentarles, todo muy bueno) de Orphaned Land haciendo una especie de obra apócrifa de las sagradas escrituras. Una obra conceptual extensa, sumamente crítica, política y ambiciosa con una temática crítica sobre las religiones (no muy apta para creyentes ortodoxos), y de yapa una muy buena música. Metal progresivo mezclado con música folclórica de Oriente, si no lo has escuchado no te lo pierdas. Otro disco muy recomendado.

Artista: Orphaned Land
Álbum: The Never Ending Way Of ORwarriOR
Año: 2010
Género: Metal progresivo folk-oriental
Duración: 78:22
Nacionalidad: Israel

Lista de Temas:
Part I: Godfrey's Cordial - An ORphan's Life
01. Sapari
02. From Broken Vessels
03. Bereft in the Abyss
04. The Path Part 1 – Treading Through Darkness
05. The Path Part 2 – The Pilgrimage to Or Shalem
06. Olat Ha”tamid
Part II: Lips Acquire stains The WarriOR Awakens – EPK
07. The Warrior
08. His Leaf Shall Not Wither
09. Disciples of the Sacred Oath II
10. New Jerusalem
11. Vayehi Or
12. M I ?
Part III: Barakah Enlightening the Cimmerian
13. Barakah
14. Codeword: Uprising
15. In Thy Never Ending Way (Epilogue)

Alineación:
- Kobi Farhi / leading chants, growls, narrations, choir & backing vocals
- Uri Zelha / electric & acoustic bass
- Yossi Sassi Sa'aron / electric & classic guitars, saz, bouzouki, chumbush, choir vocals & piano
- Matti Svatizky / electric & acoustic guitars
Invitados:
Steve Wilson / keyboards
Shlomit Levi / vocals
Avi Diamond / drums




Si hablamos de rock mexclado con música hebráica pueden venir a la mente incursiones locales con algunos nombres como Atzmus o Ararat..


Pero esto es otra cosa...
Orphaned Land es una banda de metal progresivo formada en Petah Tikva, ¿no saben dónde queda?, pero que brutos! eso es Israel. La gran cuestión es que el grupo hace un metal progresivo, a veces extremo y gutural (ojo, yo odio la voz gutural, creo que es algo así como una involución musical que bien podría ser parte de movimientos musicales que aportan regresión, aclaro para que quede bien claro) pero la banda aporta múltiples elementos interesantísimos y con mucha influencia de la música étnica de Oriente Medio, y por suerte las voces guturales aparecen muy pocas veces, siendo reemplazadas por dulces y melodiosas cadencias, produciendo muchas veces una suave y agradable experiencia en un álbum largo que tiene espacio para muchas cosas: versátiles disciplinas musicales e intrumentales, uptempo de voces masculinas y femeninas muy bien logradas, la utilización de gran cantidad de instrumentos exóticos, buenas composiciones, líricas tomadas de salmos, e incluso algunas que otras improvisaciones que pasan un tanto desapercibidas por estar bastante controladas y acotadas, pero sea como fuere este es un álbum es muy ambicioso, y al menos interesante para aquellos que no disfrutamos plenamente del metal. Pero el disco tiene mucho para ofrecer, no se queden con la primera mirada. A veces imperan los airea melancólicos casi al estilo de "Damnation" de Opeth, otras veces la furia se desata en explosiones de poder, y también tenemos muchos momentos suaves y cristalinos de apacible dulzura, hay buenas baladas e interludios basados ​​en música popular, todo aderezado con los aspectos étnicos que definen plenamente a la banda y al álbum, mientras que todas las canciones tienen sentido en el contexto conceptual y musical del disco.
La banda se fundó a principios de la década del 90, y comenzó fusionando el metal progresivo, el doom metal y el death metal con la música folk de Oriente Medio y el mundo árabe (aquí tenemos otro caso que debemos utilizar el término "folk" para algo que está muy lejos de Jethro Tull, aclaración que viene a colación de un comentario que había realizado hace mucho tiempo, cuando decía que un grupo (y creo que me refería a Eppurse Muove o alguno parecido) hacía prog-folk aunque esté muy lejos de la música celta). Volviendo a la banda que nos ocupa, fue una de las bandas pioneras de lo que alguno llamó "oriental metal". No sé bien que será eso, pero efectivamente así es.
Como comentario de color les puedo decir "OrWarrior" significa "guardián de la luz", y el concepto del álbum girará en torno a la batalla entre luz y oscuridad, entre lo bueno y lo malo dentro de cada uno de nosotros. Y es que, por suerte, la banda se alejada de la polémica que envuelve políticamente a su país con el mundo árabe, y en cambio apuesta por la música como vehículo de confraternidad entre las culturas de oriente medio, ¿sabían que por esos pagos están constantemente en colisión?, bueno, en medio de las piñas, y a pesar del primer ministro que tienen allí y su política con Palestina, estos tipos apuestan a lo contrario. Ello puede dar cierta idea de lo que se refieren con "guardián de la luz", y es que el álbum es una provocación para los radicales religiosos.
Nos encontramos ante un disco enorme (no solo por su duración) y sorprendente que demandó 6 años para ser grabado. Y como dato off-topic (o no tanto) su productor es el líder de Porcupine Tree, nuestro querido amigo Steven Wilson, quizás alguno de ustedes lo ubica.


Orphaned Land tienen el dudoso honor de haber compuesto el primer disco que recomendé en esta página hace ya casi tres años. Desde entonces su Mabool ha sonado muchísimas veces en mi casa, más las que sonó antes de que dicho comentario del disco viera la luz. Seis largos años separan esa joya del metal contemporáneo de la nueva entrega de la banda israelí, y he de decir que han merecido bastante la pena, aunque hay que dedicarle varias escuchas y no buscar en ORwarriOR lo mismo que se nos ofreció en su predecesor. Yo mismo cometí ese error y tras unas semanas de descanso he podido apreciar el disco desde otro punto de vista.
The Never Ending Way Of ORwarriOR es un disco largo, denso, repleto de capas y con un efecto mucho más retardado que Mabool: hay menos melodías épicas, las canciones son menos directas y, en general, se respira un ambiente más calmado. El efecto Steven Wilson es prácticamente inexistente y no creo que merezca la pena ni mencionarlo, ya que intervino poco o nada en el proceso del composición y grabación, y sólo unos retoques posteriores se le pueden atribuir directamente. En definitiva, el mérito completo del disco es para el grupo, y es que tiene mucho mérito sacar una obra tan compleja que me siga apeteciendo escuchar después de varias vueltas a sus 78 minutos de duración.
Lo que más me gusta del disco es la abundancia de influencias orientales, ya que esta vez hay muchos más instrumentos tradicionales involucrados, más detalles y arreglos que dan color a temas que realmente no tendrían tanto atractivo sin estas capas adicionales. La voz de Kobi Fahri sigue estando en forma: aunque hace pocas apariciones con guturales su voz limpia es clara y, para mi gusto, preciosa. De hecho es uno de los mayores alicientes que veo al disco, ya que sus melodías vocales suelen ser magníficas y en esta ocasión no defrauda en absoluto. En general esto no salvaría que vea un poco floja la tarea de la composición del disco, pero no puedo evitar rendirme a los encantos de un grupo que me sigue sonando exótico y atractivo después de tanto tiempo, y que no sólo me atrae por su música.
Con la buena respuesta que están teniendo es de esperar que el habitual mensaje de paz y armonía entre religiones que mandan en cada entrevista o concierto que dan no caiga en saco roto. Teniendo en cuenta que vienen de un lugar que está en guerra perpetua desde hace años su música es una pequeña pero efectiva ayuda, algo más que unas cuantas canciones y un concepto concreto detrás de ellas. Posiblemente sea frívolo e ingenuo decir esto, pero la música de Orphaned Land toma parte en un conflicto que no se debe circunscribir al área donde aparentemente tiene efecto; podríamos tener un mundo mejor si los que andan destrozando vidas de otros en nombre de un dios en el que posiblemente ni crean se dedicaran a ayudar a los demás en vez de a matar. Afortunadamente tenemos a Orphaned Land y muchas otras cosas que no son música, pero esta web va de lo que va, ¿no?
El grupo parece haberse ganado un gran reconocimiento durante todos estos años de espera, y la promoción que se está dando al disco hace maravillas. No sólo se está oyendo hablar mucho de ellos, es que además por fin van a visitar España después de la tira de años sin venir. Quien quiera disfrutar de los israelíes en directo tiene dos oportunidades, primero el 29 de abril en Hospitalet y el 30 de abril en Fuenlabrada, y de paso que sepáis que la edición especial con libro, DVD con documental y el CD con una canción extra está a 11.95€ en play.com. Una ganga, señores, una excelente oportunidad para escuchar un disco que si bien no es lo mejor que ha hecho este grupo sí que es un disco entretenido, completo y con un trasfondo diferente y original.
Furia contra la máquina

Bueno, suena algo así, acña va un adelanto para el que le interesó:







Tras el aclamado 'Mabool' se esperaba con ganas lo nuevo de esta banda israelí. 'The Never Ending Way of ORWarriOR' es el título de su sucesor, con el que queda claro que no han querido ponérnoslo fácil.
Orphaned Land siguen, a grandes rasgos, con su especial mezcla de death metal, progresivo e influencias del oriente medio. Su nuevo álbum se nos presenta como una extensa y ambiciosa obra conceptual de temática crítica con las religiones, dividida en tres partes. Un trabajo difícil, escabroso, que pide a gritos un sacrificio. Pero a la postre gratificante. Como una larga travesía por el desierto del Sinaí, escenario de parajes majestuosos, enigmáticos, pero también de sufrimiento, de resistencia.
Los israelíes, que en esta ocasión se benefician de la ayuda de Steven Wilson en la producción, en las mezclas y a los teclados, van más allá con una obra grandilocuente como pocas. Y sobretodo un prodigio en detallismo y ambientación, o sea en el apartado de arreglos y acabado, que para mí pasa por encima de la labor compositiva.
No sé si tiene mucho sentido recomendar temas en una obra así, pero quiero hacer mención de 'The Warrior' con ese aire tan lúgubre que recuerda mucho a Saviour Machine, las dos partes de 'The Path', 'M I ?' y 'In Thy Never Ending Way' como momentos que más me emocionan de esta monumental obra.
En definitiva, 'The Never Ending Way of ORWarriOR' es un trabajo de más largo recorrido y no tan redondo y determinante como 'Mabool', pero conserva el alto nivel que cabe esperar de esta banda única.
Ferran Lizana

Uno de los lanzamientos más esperados de este año para mí era este disco de la banda israelí Orphaned Land. Su anterior disco, Mabool, era un album casi perfecto en el cual dejaban registros más agresivos y lentos por un metal progresivo con elementos folclóricos muy rico y elaborado que hizo las delicias tanto de seguidores del metal más extremo como de gente más tranquila dentro de los sectores más progresivos. Este The Never Ending Way of Orwarrior no mantiene el nivel compositivo aunque incorpora algunos elementos bastante más refinados que en el ya citado Mabool.
A lo largo del disco encontramos temas muy emotivos y variados que se ayudan en la quizá demasiado perfecta producción de el señor Steven Wilson, el cual también colabora con los teclados, siendo esto la única mejoría respecto a su anterior trabajo. Además de unas trabajadísimas guitarras, la presencia de voces limpias femenina y masculina, una voz rasgada y multitud de coros son una de las principales características de esta banda. El disco se divide en tres partes claramente diferenciables y es de una alta complejidad (he necesitado muchas escuchas para hacerme una idea del disco en conjunto), por lo que no esperéis que os entre a la primera escucha. Se han pasado un poco con los interludios, y el disco se hace demasiado largo y frío, por lo que queda claramente un par de peldaños por debajo de sus anteriores discos. Una pena, veremos si en futuros intentos la banda consigue recuperar parte de la esencia perdida.
Llanero Solitario


Hace ya muchos años que Orphaned Land, procedente de Israel, es una de las bandas más respetadas en todo Medio Oriente, y no por nada. Su disco anterior que salió hace ya 6 años, Mabool, es uno de los mejores discos del Metal Progresivo que salió en muchísimo tiempo, y probablemente el más original. Mabool, junto a Dark Side Of The Moon, The Visitor, y In The Land Of Grey And Pink entre otros, comparte un lugar en mi corazón. Por lo tanto, es lógico que haya tenido grandes expectativas cuando salió el álbum.
6 años y más de 600 horas de estudio pasaron desde que salió Mabool hasta este disco, y yo ya no podía esperar a escucharlo. El tiempo y trabajo invertido ciertamente prometían bastante. Hacer álbumes tan pretenciosos, puede llegar a ser peligroso para la banda al poder ser tan grande la decepción como la ilusión. Por suerte, puedo asegurar que la decepción fue inexistente. La banda produjo un álbum de 1:20 horas y pura genialidad.
Hablemos un poquito sobre el estilo. Orphaned Land es famosa por su mezcla de Metal Progresivo con música Oriental y su continua evolución hacia el lado progresivo desde su primer disco.
Actualmente, la banda mantiene su ambiente oriental, pero tiro muchísimo más hacia el lado progresivo desde Mabool. Otra cosa diferente que note, es la instrumentalización, que es más tradicional que en Mabool. Menos Bouzoukies, y más guitarras. Sin embargo, logran incrementar su ambiente oriental, cosa que para mí no es nada fácil.
Amantes de los instrumentos orientales, no pierdan el sueño. ORwarriOR sigue teniendo suficientes instrumentos orientales para calmar las ansias de todos los fans. Simplemente estoy diciendo que su uso tal vez fue más discreto.
El disco es ciertamente menos pesado que Mabool. Menos Death.
El disco habla sobre la lucha entre el bien y el mal. En Hebreo, "or" significa "luz". Por lo tanto el disco se llamaría "El interminable camino del guerrero de la luz". Pero de que lucha se trata? En este disco no se describen batallas épicas, ni van a encontrar magos. El disco es muy profundo, siendo el guerrero de la luz todas las personas, los oyentes. La lucha, es una continua batalla interna en las personas. Nuestra parte buena contra nuestra parte mala.
Como Mabool, ORwarriOR es inmensamente complicado y requiere muchas sesiones de escucha para realmente apreciarlo como se debe. Es como una película de Kubrick, no podes apreciarla de una. Hay que analizarla, y lo mismo pasa acá. Es necesario prestarle atención a las harmonías, a los (increíblemente casi imperceptibles) cambios de tiempo, de tonalidad... Es un álbum que requiere trabajo.
Hay alguna crítica que se le podría hacer o algo en lo que no haya llegado al nivel de Mabool? Lamentablemente si, y por eso le doy 4/5 en vez de 5/5. El flujo de las canciones no es tan suave como en Mabool. En Mabool te pones a escuchar el disco y cuando termina queres mas, no te diste cuenta de que estuviste más de una hora escuchando música. ORwarriOR en eso no logro llegar a la categoría de Mabool. Pero eso no implica que sea un mal disco.
En conclusión, The Never Ending Way Of ORwarriOR es un álbum increíble que merece ser escuchado por todo amante del Metal. Es sin duda una de las piezas más especiales de los próximos años.
Momentos pico? Es un álbum que solo puede ser juzgado en su totalidad. Pero si me preguntan por los momentos más emotivos, sin duda "Bereft In The Abyss" donde Kobi Farhi muestra en totalidad la riqueza de su voz en compañía de Bouzukies, guitarras clásicas, y unos hermosos teclados y coros. Las dos partes de The Path, que sería el tema épico del disco. Disciples Of The Sacred Oath II donde se hace un llamado a la paz entre las religiones Abrahamicas ("Veremos el fin de la guerra, hermanos de sangre? O llenaremos otra tumba, para nosotros que nos pudimos salvar" ). Y New Jerusalem donde Shlomit Levi emociona con sus cantos.
Urik88


The Never Ending Way Of ORWarriOR, es la cuarta grabación del grupo israelí Orphaned Land. Banda que, alejada de la polémica que envuelve políticamente a su país con el mundo árabe, apuesta por la música como vehículo de confraternidad entre las culturas de oriente medio, constantemente en colisión.
Para ello, se nutren del folklore autóctono sin menospreciar ninguna procedencia; de esta manera, a las influencias propiamente judías añaden melodías árabes sin ningún tipo de restricción. Sobre las raíces ancestrales, la formación añade perfiles modernos que encajan con el rock progresivo y determinadas derivaciones hacia formas de estructuras propias del metal.
Ciertamente, una combinación exótica cuyo sofisticado concepto nos muestra composiciones de compleja elaboración y variopinto recorrido, donde tienen cabida pasajes rítmicos de abigarrado enfoque junto a continuos cambios de dinámica.
Orphaned Land, saben aprovechar de forma excelente los instrumentos propios de la región como el laúd y flautas árabes, el saz, el santur o el Suzuki, para fusionarlos con los clásicos guitarra, bajo y batería, sin olvidar las posibilidades que ofrecen las partes vocales imbuidas de tonalidades territoriales.
Aquí, el choque de civilizaciones se utiliza en pos de una creatividad exuberante que factura estructuras en las que convergen dos universos distintos. Uno, aporta la energía y el vanguardismo y el otro la sutileza y lo arcaico. El resultado es un largo y exquisito recorrido (más de 78 minutos) en el que armonías y voces sugestivas conviven con ramalazos guitarreros de poderosa contundencia.
Es cierto que semejante mezcla puede acabar desorientando a los oídos clásicos pero escuchar la fusión de tal disparidad de elementos es, asimismo, una experiencia enriquecedora.
La obra, producida por el visionario Steve Wilson (Porcupine Tree), consta de tres partes, Godfrey’s Cordial – An ORphan’s Life, donde se incluyen seis canciones; Lips Acquire Stains – The WarriOR Awakens, con otras seis, y Barakah – Enlightening The Cimmerian, que abarca los tres últimos cortes del álbum.
Todo un alarde de ingenio canalizado de forma magistral en los momentos vitalistas aunque algo adormecedor en momentos puntuales. A destacar temas como el inicial “Sapari”, así como The Path Part 1-Treading Throug Darkness, Disciples Of The Sacred Oath II o Barakah, aunque la fuerza del álbum radica más en su homogeneidad que en sus individualismos.
Por cierto, las fotos promocionales no tienen desperdicio.
Locky Perez

For European like me, Israel is quite exotic country. It's not Arabic and Israelites would take this probably as offense, but some elements they are incorporating in their music are the same. Let's just call it "Middle-Eastern". There for sure has to be something in the water.
Strings, wild rhythms, choral singing at times, wild pace and complex ' n ' promising song, that's intro - Sapari. Unfortunately, this song (and others) are sometimes so unclear that I don't understand what they are actually singing. Hopefully, lyrics are in English (thank you for choosing to do it this way so people like me can understand without Hebrew dictionary).
But this is not Prog Metal at all costs, sometimes we get some kind of Post Metal guitar sweep picking or sometimes just plucking of strings.
Hell, this is (as Hellboy says) helluva record, these M-Eastern flavours are everywhere through this record and Death Metal growls are of low amount (so Marty is happy because I believe in a world where you can get "tough" music without them, but don't believe me, many people like them so what). So many influences, so many melody twists, so interesting and rewarding experience, this album is real deal that treats listener very well.
There is story, but I wouldn't bother myself with understanding it for now, it will come later (same procedure I did with Scenes From a Memory).
Words simply cannot define how extremely beautiful "The Never Ending Way of ORwarriPR" is. Because what you get here is definitely one of the most interesting experiences of 2010. Truth is that this year brought many albums so far and only some of them are good.
Some simply aren't, but this happens when you have so many releases here.
They simply cannot please everyone and they aren't even trying to do it.
But "Orphaned Land's" fourth installment to world of Prog Rock,
that's something different. Real deal they say, attractive title.
Mysterious cover, even looking like common tattoes.
Unlike this review's row width, this album isn't
descending in quality, on the contrary, it
is evolving, growing on you not with
each listen, but with each track.
Of course, except last one
which serves as some
kind of outro. This
is usual, I'm
used to it.
So
5(-),
nothing
bad really to
mention, because
this record is almost flawless.
Of course, I'm leaving some kind of
backdoor here because you know, let's give it
few weeks or even months and we'll see what's the final result of this
really unique album. So far one of the best ones I've heard from this year to be honest.
OK, let's promise poor old Marty this little expressionist form of designing review, I don't do this regularly (I never did this actually)
Marty McFly


Orphaned Land may have very well sealed themselves as one of the most creative and talented bands of the 2000s. For people unfamiliar with Orphaned Land, they are an Israeli band that play a certain unique mix of progressive metal (think Opeth, not Dream Theater), Middle-Eastern folk metal ("Oriental metal"), and death metal. (Note that the death metal elements are in limited amounts; the riffs used are more melodious than brutal, and the strongest death metal element is Kobi Farhi's growling, and that does not dominate the record.) They're also known for their incredibly long wait period between albums (eight years between El Norra Alila and its successor Mabool, and six years between Mabool and its successor - this album), but the material they release is of very high quality.
I discovered Orphaned Land in early 2011 with their 2004 masterpiece Mabool. While their pre-2000s material is less than amazing, I considered Mabool one of the best albums I'd heard in a long time. What really grabbed me is that, while nearly every album I liked and loved in the last year started off as a big "meh" or seemed good at best then grew into something I enjoyed significantly, I knew from the first listen that Mabool was something special. Successive listens opened the album up to me more, and it became one of my most played albums of the last few years. In late 2011, I finally listened to The Never Ending Way of ORwarriOR, and I realized it may very well be better than its almost-perfect predecessor. Let me make myself perfectly clear: The Never Ending Way of ORwarriOR succeeds on every single level. I could go on for paragraphs about all of the little nuances that make this album so surprisingly good, but I won't. I will instead focus on the basics and the highlights.
The production (done by Steven Wilson) is crisp and clear, the mixing always puts emphasis on the appropriate instrument, and every instrument is noticeable (except for the bass, as usual, but even it stands out occasionally). Kobi's clean vocals are majestic, and his death growl is vicious. The instrumentation is top notch - especially the guitars, which constantly produce some of the best riffs I have ever heard. They even hired an orchestra (Arab Orchestra of Nazareth), which peppers melodies (such as violins) throughout the album.
What is perhaps most noteworthy is the fact that the album never feels excessive, despite it being over 78 minutes long with 15 tracks. This is because the album goes through multiple styles and moods, and each song flows with strong progression, never doing the same thing for too long. One of the things that really makes this album for me is how songs such as "From Broken Vessels" and "The Path Part 1 - Treading Through Darkness" (the two biggest highlights of the album for me, with "From Broken Vessels" working its way as perhaps my favorite song of all time) flow through multiple complex rhythms. They don't hover on the same riff for 5 minutes, but rather take the listener through a musical journey.
Of course, not every song is built around these complex rhythms. "The Warrior" puts emphasis on heavy orchestration and a long, winding solo. As well, while all of the songs strongly incorporate the Middle-Eastern folk, some songs such as opener "Sapari" and "Olat Ha'tamid" put more emphasis on that Hebrew sound. There's also several songs that abandon the heavy and complex riffs for a soft, yet deep and passionate sound ("New Jerusalem," "M i ?," and closer "In Thy Never Ending Way (Epilogue)") - and they all do it very well, forging some of the best elements of the album for me (such as "In Thy Never Ending Way (Epilogue)" which ends with a stunningly beautiful piano outro). Then there's "Vayehi Or," "Barakah," and "Codeword: Uprising" which are all groove-oriented, and feature less of the progressive, complex rhythms while still retaining their heaviness (and honestly, Orphaned Land never get overly heavy).
Then there's the lyrics, and that may very well be what separates Orphaned Land from the rest of the flock of folk metal bands (if their Middle-Eastern format and heavy progressiveness wasn't doing that already), and metal bands in general. These lyrics are positive and uplifting, while still being deep and complex. Rather than chanting about Satan or Paganism, their lyrics speak of Biblical matters and the Abrahamic religions (and in a positive light, too!). They manage to do this without seeming religious (or "preachy") in the very slightest, but rather intelligently do so through the use of conceptual lyrics (this is their second concept album now) and insightful quotes ("His Leaf Shall Not Wither" quoting Psalms 1, a passage in "Disciples of the Sacred Oath II" which quotes the Qur'an, and is sung in Arabic by the way). To be more specific, this album is a concept album about a metaphorical "Warrior of Light" (ORwarriOR), who, according to Kobi Farhi, is no Messianic figure, but rather the inner self. He related it to having a candle in a completely dark room; with the candle, you can see answers to what's in the room, but without it, you can see nothing. The album seems to dictate this warrior's journey to... extinguish the darkness, so to speak. It's very intelligent, and the way they show off the Abrahamic religions positively is a very welcome change, especially to worshipers of one of the religions (such as I).
The conviction of the lyrics leads to an overwhelming amount of passion therein. "The Path Part 1 - Treading Through Darkness" overflows with this passion; the emotion runs deep through the song, and it convinces me of what they do. It's deep, heartwarming, and beckons an emotional response from the listener. The aforementioned softer songs above also have this emotion running through them explicitly, but even in the heavier songs this passion rises to the top and dominates the sound. Every song radiates with the pain of the Israelis throughout history. In the music, I can hear their suffering, I can hear their loss, but I can also hear their hope. This cluster of emotions are the strains of the music's passion; the passion that emanates from the music constantly and releases an unexplainable atmosphere.
To put it quite simply, Orphaned Land seem unstoppable. The way they mix their styles alone is unique, but to create such mesmerizing and creative music the way they do makes them phenomenal. This is about as perfect as an album can get. The Holy Land has given us one of the best folk metal albums, one of the best progressive metal albums, one of the best albums released thus far this century, and one of the best albums period. I consider this a must-listen for any fan of metal, and especially fans of folk metal and progressive metal.
eyesofapocalypse

Quizás pueda decir que, seguramente, éste no es un disco para cualquiera, y eso es verdad ¿pero qué disco lo es? en todo caso me parece hasta natural que todo trabajo con mucha personalidad tenga sus detractores, y ésta no es la excepción. Pero bien vale la pena al menos darle una escuchada para saber como nos cae a los oídos. También se podría criticar diciendo que es un álbum demasiado largo, y es verdad, sus casi 80 minutos no me dejan mentir y lo hacen difícil de digerir de un solo tirón y con una sola escucha, en eso se parece a una cebolla - a primera escucha puede parecer sencillo, pero en cada escucha podremos encontrar el hilo de su complejo desarrollo, aunque creo que el álbum mejoraría muchísimo si no estuviesen algunos temas que si bien no son de relleno pero no están al nivel de los mejores temazos que tiene el disco. Hablando de los mejores temas, me gustan mucho "New Jerusalem", "Sapari", "Bereft in the Abyss", las dos partes de "The Path", entre otros.
Mención aparte se merece el trabajo de a vocalista Shlomit Levi, realmente impresionante y bella, que ayuda mucho a imprimir los disintos matices y estados de ánimo que propone el disco.
En definitiva, este es un álbum que debe ser escuchado, porque las palabras apenas pueden describir el espíritu que da vida a músicas como ésta. Un disco original, brillante y entretenido, una muy buena propuesta no sólo para los amantes del metal progresivo y el death progresivo, sino también para los que buscan sorprenderse con nuevas melodías y giros innovadores, trucos, progresiones, pero sin perder el desarrollo de la armonía y la sutileza.

www.orphaned-land.com
www.myspace.com/orphanedmyspace






2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Escuche el All is One y me llamaron la atención, debo decir que amo la fusión con la música de medio oriente...gracias por esto

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